Psicología y Psicoterapia


La psicología existe desde hace mucho tiempo y aunque, actualmente, existe más conocimiento de lo que significa, siempre es bueno revisar lo que estudia para comprender cómo beneficia a las personas.

En primer lugar la palabra psicología es la unión de dos palabras del alfabeto griego, psykhé = “psique”, “alma”, “actividad mental” y logía = “tratado” o “estudio”, entonces sería el estudio de los procesos mentales de las personas. Los procesos mentales son: la atención, la emoción, la personalidad, la inteligencia y en general todas las funciones del cerebro. La psicología es una ciencia que estudia la manera en que nuestro comportamiento es una consecuencia tanto de nuestros procesos mentales, así como de nuestro entorno social.

Una parte de los profesionales de la psicología se dedica a la investigación desde las universidades sobre un amplio rango de temas relacionados con el comportamiento humano. Aunque la mayor parte de los psicólogos están involucrados profesionalmente en actividades terapéuticas (clínica, consultoría, educación).

Los psicólogos que trabajan en actividades terapéuticas practican la psicoterapia (psykhé = “alma” y therapeia = “estudio de medios curativos o alivio de dolencias”) que tiene muchas definiciones aunque quien mejor la describe, es Whitfor Delgadillo: “La psicoterapia es una técnica de tratamiento psicológico cuyo instrumento esencial es la palabra dentro de una relación psicoterapeuta-paciente, cuyo objetivo fundamental es el promover las transformaciones cuantitativas y cualitativas de la personalidad, transformaciones que encuentran su materialización únicamente en la actividad social”.

La persona que acude a psicoterapia se encuentra afectada y aunque cada persona es un mundo diferente podemos mencionar, de manera general la presencia de: disminución de la valoración personal, sentimientos de incompetencia, desvalimiento y desesperanza. Esa sensación  de  incompetencia, del individuo, dificulta la habilidad para afrontar las exigencias del medio ambiente y con frecuencia le lleva a confundir el significado de los síntomas, a exagerar su severidad y considerar que no requiere ayuda profesional.

Los síntomas de los que se quejan las personas que solicitan psicoterapia son variados, afectan a la experiencia personal, la relación con los demás o dificultan de forma significativa sus actividades cotidianas. En definitiva, las circunstancias que llevan a una persona a solicitar ayuda profesional son diversas y complejas.

La psicoterapia propicia cambios congruentes con los objetivos que desea alcanzar el paciente. Proporciona orden al caos facilitando la comprensión de ideas y acciones que habían sido confusas. Conduce a cierto alivio al capacitar a la persona para afrontar ansiedades y tensiones que habían sido evitadas. Conduce a nuevas oportunidades para aprender modos diferentes de pensar, sentir y actuar. En definitiva, la psicoterapia promueve que la sensación de malestar progresivamente vaya dando paso a la de dominio y control personal.

 

Balarezo, Lucio. “Psicoterapia”. Pág. 13. 2da Ed, 2013. Quito, Ecuador.